Adiestrando a los padres

 

Las tres de la mañana. Los, a estas alturas ya son berridos desgarradores, del cachorro de los vecinos de abajo llevan cuatro horas de reloj taladrándote la cabeza. Una detrás de otra. Lo has intentado todo,  pero no hay quien se duerma. Los ojos se te salen de las órbitas y no puedes pensar. Lo único que se te ocurre es llamar a la protectora de animales. Mala idea. Porque no crees que se hagan cargo de un cachorro humano. Las tres y media de la mañana. El niño sigue desgañitándose. Que alguien haga algo, por la diosa.

 

cartel estivill sin foto web

Si Mamá Naturaleza no hubiera previsto que los progenitores de cualquier especie animal atendieran a sus crías de forma que las suficientes sobrevivieran hubiera sido sin duda una madre muy negligente. Y bastante poco eficaz. La culpa es suya, obvio, por inventar la reproducción sexual.

Todos los animales cuidan en mayor o menor medida de sus crías y lo hacen, tal vez no de una forma ideal, pero sí de una forma óptima, lo suficientemente adaptada al medio en el que habitan como para asegurarse la supervivencia de la especie. Del salmón al caracol pasando por el elefante, cada especie animal sigue unas pautas de comportamiento que han permitido que ahora nosotros hablemos de ellas no como especies extintas, sino como seres vivos, de esos que nacen, crecen y mueren, preferentemente después de haberse reproducido.

Y el ser humano no se libra. El ser humano, un mono con pretensiones y con una horrible tendencia a complicarlo todo hasta la mismísima autoextinción, no es más que un primate de la familia de los homínidos. Un primate altricial, que tiene pocas crías a lo largo de su vida, crías que nacen muy dependientes y por lo tanto necesitan mucho esfuerzo para salir adelante. Crías que, en el momento de nacer, lo único que saben hacer es llorar.

Cuando un bebé llora tu cerebro, seas madre o no, empieza a fabricar montones de neurotransmisores que hacen que te sientas fatal. El llanto, en una persona de cualquier edad, es una señal de que algo no anda bien y los seres humanos, que además de primates somos animales sociales, nos sentimos mal cuando alguien llora cerca. Hay gente por ahí haciendo estudios carísimos que muestran que el llanto del bebé es un sonido muy desagradable. Aunque cualquiera que tenga vecinos con hijos sabe que estos estudios no son necesarios, siempre está bien que sesudos científicos corroboren lo que se sabe por sentido común, por si acaso después aparece algún escéptico. O algún psicópata.

Llorar es una conducta vinculante y además llorar es el único medio de comunicación de un bebé de, pongamos seis meses por no exagerar. El llanto de un bebé te impele a hacer algo, lo que sea, para que se calle. Desatender – no prestar la debida atención a algo o alguien – por tanto el llanto de un bebé, y más si es el tuyo propio es un comportamiento muy complicado, estresante, que no sale de forma natural.

Y por eso hay que adiestrar a los padres.

Ignoro, y además me importa bastante poco, si los métodos para dormir bebés basados en la extinción gradual del llanto son eficaces o no. Me da bastante igual si el bebé aprende a dormir por esta vía o, como más bien creo, lo único que aprende es a callarse. No me interesa lo más mínimo que vengan, en contra de toda la ciencia del estrés, a decirme que como no se han hecho estudios específicos que demuestren que estos métodos no son inocuos entonces son inocuos (sí, hay gente que razona así). Lo que tengo clarísimo es que los métodos Cry It Out son métodos de extinción de conducta, sí, pero en padres.

No atender el llanto de un bebé, y mucho más si es el tuyo propio, es una conducta no instintiva y por tanto hay que aprenderla. ¿Qué mejor manera que mediante una tablita de tiempos? Es que, seamos claros, de golpe es imposible. Vamos a dejar que mami entre cada minuto, cada tres, cada cinco, porque si no, será incapaz de hacerlo y no vamos a vender ni un maldito libro.

El método Estivill es en realidad un método para adiestrar a los padres, para que aprendan a no atender el llanto de sus hijos.  Hay que desprogramar el instinto. Y la cuestión no es banal.

Claro, yo lo entiendo, hay que dormir, porque si no al día siguiente ¿quién trabaja? Pero ¿qué puede esperarse de una sociedad que necesita entrenar a los padres para que desatiendan el llanto de sus hijos?

Lo maternal es político. 

 

 

 

 

 

 

 

  9 comments for “Adiestrando a los padres

  1. enero 26 at 9:11 pm

    ¡Brava! Una vuelta de tuerca para los métodos que “enseñan a dormir a los niños”. Comparto. Y gracias!

    • Irene García Perulero
      enero 26 at 9:17 pm

      Gracias 😀

  2. Mirra
    enero 27 at 1:15 pm

    Me encantó la visión que le has dado!

  3. enero 27 at 2:45 pm

    Mejor explicado Imposible.

    A pesar que mis hijos son un poco mas mayores, este artículo es perfecto para compartir tanto con familiares, amistades o demás círculos sociales como con personas escépticas e incluso que se llevan las manos a la cabeza cuando decides que tus hijos no tienen necesidad de llorar si tú puedes evitarlo y los coges en brazos ( SI, todo el día en brazos ¿Y qué?

  4. claudia burd
    enero 27 at 5:01 pm

    Fantástico!!! me recordó a Carlos Gonzalez…es solo sentido común…o mejor…conectar, sentir y hacer en consecuencia con libertad de madre… q es quien conoce a su hijo…y no el q escribe un libro por mas título q tenga…dicen q el sentido común es el menos común de todos…jajaja…pongamos instinto entonces…la naturaleza llama…solo hay q confiar!!!

  5. Daniel Gómez
    enero 28 at 6:46 am

    Había leido algún comentario tuyo en el muro de una amiga común…. pero nunca un artículo tuyo.
    Felicidades!!!! Me ha encantado.
    Yo utilice el metodo Estivill. Y luego critique a mi ex por no hacerlo. Creia que era una comodona.
    A pesar de informarme no di con un grupo de mujeres como vosotras….
    Gracias Iene!!!

  6. enero 28 at 8:26 am

    Muy requetebien, incluso yo diría más…. si unos padres se han entrenado para no escuchar (y desatender) a sus hijos llorando ¿a quién van a escuchar? ¿qué otra cosa en la vida te va a importar más que tu propio hijo?

  7. Irene García Perulero
    enero 28 at 2:18 pm

    Gracias a todos por el recibimiento 😀

  8. enero 29 at 10:05 am

    esa frase del final es por favor de encuadre.

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