El ataque de la doula caníbal

Han sido en el mundillo tres días frenéticos, desde que el lunes se hizo público el, ya tristemente famoso, Informe Doula. Ese informe que ha estado gestándose tres años. El tan esperado informe en el que se demostraban prácticas fraudulentas, delictivas e incluso inmorales y merecedoras del peor de los castigos ejemplares, perpetradas por parte de un colectivo completo de mujeresteníanqueser.

cuidado con las doulas

Tristemente, digo, porque si la nota de prensa daba pavor por lo patética lo del informe es de traca. Un glosario de absurdos en el que se llega a afirmar que hay matronas malas que instruyen a doulas para que manipulen a mujeres para que no quieran ir a matronas buenas y otra serie de estupideces propias de alguien que, en mi humilde opinión – no voy a hacer un informe, pido disculpas si molesto a alguien – o necesita ayuda psicológica o tiene más cara que espalda.

Que no digo yo que no haya doulas intrusas y doulas espantosas de feas, incluso es posible que haya alguna doula satánica, de todo tiene que haber en estos mundos de dios, pero que a las doulas intrusas hay que denunciarlas de forma personal e intrasferible, que nadie tiene la culpa de no ser muy agraciado y que hasta donde yo sé en este país hay libertad de credo. Y que es lo que tienen los delitos, que hay que denunciarlos donde corresponde, que no es en la tele, corriendo el riesgo de tener que demostrarlos, claro, que igual va a ser eso.

Un compendio de tonterías que llega a hacer apología de cosas muy feas: acusar no sabemos de qué a quién dice que no se pueden hacer tactos a las mujeres sin pedirles permiso es hacer apología de cosas muy feas, amigos, me pregunto qué pasaría si los urólogos se dedicaran a hacer tactos rectales a los señores por su bien y sin pedirles permiso. ¿Sería un escándalo? Tener que pedir permiso debería ser incuestionable, es curioso que no sea así ¿no?

Una sarta de estupideces que, creo, se merece una respuesta contundente, por la vía jurídica, digo. Desde luego no las tibias respuestas de las asociaciones de doulas intentando demostrar su inocencia al más puro estilo juicios de Salem. La carga de la prueba está en el que acusa, no en el acusado. Hasta ahí podíamos llegar, oigan.

Que es que señores, se ha acusado a todo un colectivo nada menos que de ¡canibalismo! Si Hannibal Lecter levantara la cabeza…Tres años para esto, virgensantísima. Que las doulas, ninguna, no pagan el IVA, comen placentas y le roban el protagonismo a los padres. Son de lo peor, tan malas como los súcubos o los fontaneros, dice el informe.  Aterrador. Si Lilith levantara la cabeza.

Llevo tres días sin dar crédito, y no sólo por el informe de marras, sino porque además es que no sé qué es peor, si que el Consejo General de Enfermería apoye una fumada de este calibre o que gran parte de los medios de comunicación se hayan hecho eco sin haber contrastado absolutamente nada.

memedoulajulio

Habrá primero que recordar a todos los sesudos periodistas que corrieron a inventar titulares más propios de hashtag de pitorreo tuiteril que de medios de comunicación de masas supuestamente serios que los colegios profesionales son instituciones privadas que defienden los intereses profesionales y económicos de sus miembros, ni más ni menos. Y no Palabra de Dios. Eso para empezar. Cuidado con la #doulacanibal.

Segundo, habrá que recordar a todos esos periodistas que corrieron a inventar titulares más propios de título de película gore que un mínimo de confirmación de una noticia de este cariz es imprescindible. ¡Doulas caníbales, por la diosa! Habrá que informarles por lo que se ve que este mínimo se conseguía entrando en cualquier buscador de noticias médicas como PubMed y tecleando el término “doula”. Nos hubiéramos así ahorrado la vergüenza de que periódicos, no digo ya como La Razón o El Mundo, el primero porque es de chiste y el segundo por su fama de inventar conspiraciones ridículas, sino como El Diario o La Sexta, que se precian de progres, imparciales y escépticos, se hicieran eco sin pestañear de un panfleto que asegura que las doulas no sólo se inventan cosas como la violencia obstétrica, sino que además no existen ni sirven para nada y en el que se las acusa de mentir cuando afirman que su participación  reduce muchos de los riesgos asociados al parto que, oh cielos, se suelen deber a un intervencionismo exagerado por parte del personal médico. ¿Saben ustedes que hay incluso análisis de la Cochrane que lo confirman? ¿Saben acaso lo que es la Cochrane? ¿Saben que la OMS las recomienda? Pues si hubieran googleado con criterio lo hubieran sabido. Y no, no voy a poner enlaces, currénselo, que a ustedes les pagan. Han hecho ustedes el ridículo.

Tercero, ¿habrá que explicar a la población en general y al CGE en particular  que cosas como hacer tactos a las parturientas sin su permiso es feo? ¿Que debería constituir abuso? Lamentablemente parece que sí. Pero está bien, porque ahora tal vez en este país de catetos se ponga sobre la mesa el hecho de que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, la punta del iceberg de la violencia obstétrica lo constituyen las más de 50.000 cesáreas innecesarias que se practican anualmente en este país de gañanes (datos del 2012) y que ponen en riesgo innecesario la vida de al menos 50.000 mujeres y un número de niños superior.  Violencia obstétrica en la que las responsabilidades no son sólo de los ginecólogos. Está bien, porque tal vez ahora se ponga sobre la mesa la falta de independencia del colectivo de matronas y la falta de recursos con los que se cuenta para atender a las mujeres, que son parte de los motivos por los que las doulas existen. Tal vez se empiece a hablar de la consideración social que merecen las parturientas, las madres y sus hijos.

Y es que han sido tres días frenéticos, en el que una vez más hemos demostrado que somos un país de paletos. Me pregunto de verdad qué hubiera pasado si en lugar de acusar de canibalismo a un colectivo de mujeres se hubiera acusado a un colectivo de, yoquésé, curas. Por poner un poner. ¿Habríamos entrado tan deprisa al trapo? Y es que eso, sobre todo eso, nos lo tenemos que hacer mirar muy bien. 

 

 

 

  2 comments for “El ataque de la doula caníbal

  1. ana cristina pellicer
    febrero 18 at 8:34 pm

    Genial, solo un matiz cargado de ironia: Si la ingesta de placenta es canibalismo, el sexo oral es…. y por tanto la mayoria de la poblacion …. ummmm vamos a ver si controlamos las libertad sexual.

    • Irene García Perulero
      febrero 18 at 9:42 pm

      jajajajajajajajajaja

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