Feminista

Veo una foto de una mujer amamantando a un bebé a través de unas rejas en una comisaría, porque no la dejan ni cogerlo. En un grupo de feministas critican a Susanna Griso por perpetuar los roles de género al irse del plató a cuidar a su madre que se ha puesto enferma de repente. Que ningún hombre lo haría es el argumento que se esgrime para decir que alabar el comportamiento de la Griso sirve para que se nos encasille a todas en el rol de cuidadoras…

Se nos ha ido la olla. Mucho.

lactancia carcel

Solía pensar que un sector del feminismo literalmente se cortocircuitaba cuando se topaba con el hecho biológico de la maternidad – sí, la naturaleza, esa zorra heteropatriarcalfalócrataopresora ha decidido que haya madres y que las madres sean hembras, horrible. Contradicciones, disonancia cognitiva a tope, llanto y crujir de dientes, cuando en algún foro feminista declaro que yo considero temas como lactancia como derechos sexuales, la mayor parte de las veces la primera reacción es el aturdimiento, la confusión y la incredulidad. Después alguna hasta se me desmaya…Bueno, esto es broma, aunque recuerdo a una feminista argentina que vociferaba que prefería morir antes que considerar la lactancia parte de su vida sexual. Espero que se haya mejorado de lo suyo, la gente prioriza fatal, la verdad.

Solía pensar eso y descubro con horror que me equivocaba. Porque he tenido un instante de pánico -que ya he sufrido más veces – en el que he pensado que cierto sector del feminismo no sólo colapsa sus sinápsis cuando oye hablar de madres, sino que el asunto se extiende a cualquier cuestión relacionada con el amor. O el Amor, así en mayúsculas, ése que no tiene nada que ver con el romanticismo de las pelis de Hugh Grant, sino con la empatía, la solidaridad, el altruismo, la humanidad en definitiva y por tanto el deseo de igualdad y de justicia para todos los seres humanos. Porque eso son ni más ni menos las labores de cuidado, amor, que generalmente realizamos las mujeres, sí y que ¿ningún hombre realizaría?. Y, ante la tremebunda contradicción de una feminista individualista, que aboga por el egoísmo y el sálvese quien pueda, que pretende equipararse a los hombres en todo lo que los convierte para mí en seres que no quiero cerca, el desapego, la falta de arraigo, la despreocupación por el semejante, la incapacidad de dar, de amar…he estado a punto de colapsar yo. Entiendo que a veces muchas mujeres renieguen del feminismo.

la revolución será feminista
Gestionar la maternidad y sobre todo las labores de cuidado y su influencia en la desigualdad es un tema que da para largo, pero sinceramente no creo que sea cuestión ni de profesionalizarlos y que cada cual se apañe, ni de eliminarlos (y que cada cual se apañe), lo primero porque es inevitablemente generador de más desigualdad y lo segundo porque es horrible.

Y entonces me he dado cuenta. Y del horror paso al alivio. No es el feminismo y tampoco son los hombres. Es el ser humano. Y es que hay seres humanos y otros que no lo son. (Y sí, juzgo. Juzgo a la gente cruel y a la gente egoísta. Juzgo y condeno y no los quiero cerca, sean del sexo que sean).

No hay duda de que estamos en crisis y no sólo económica, sino en esa acepción de la palabra que significa “cambio”. No cabe ya duda de que están pasando cosas, en Europa, en el mundo, que algo se mueve. Tal vez sea el momento de decidir qué mundo queremos construir en muchos aspectos.

Yo soy feminista, me declaro feminista, a pesar de algunas feministas, porque me niego a que sean ellas las que se apropien del término, ése que denota a todos los seres humanos que, sencillamente, pretenden un mundo más justo, más generoso, más lleno de cuidados para todos.

Yo soy feminista y soy madre, y no voy a educar a mis hijas para que no cuiden de nadie, sino para que no estén con nadie que no quiera cuidarlas a ellas. Sea del sexo que sea.

Mientras tanto una mujer amamanta a su bebé a través de unos barrotes en una comisaría porque no la dejan ni cogerlo. Y pienso…

…Un mundo sin amor, sin cuidados, no es feminista. Creo que ni siquiera es “mundo”.

  10 comments for “Feminista

  1. febrero 1 at 6:42 pm

    Me ha gustado mucho Irene!! Creo que las feministas en general estamos tan a la defensiva que ves agravios comparativos en cosas absurdas y en vez de buscar un mundo mejor para todos,donde los roles de genero no sean un lastre para mujeres ni para hombres, pues no, nos empeñamos en el y tu mas de “eso un hombre no lo haría/ permitiria…”

    • Irene García Perulero
      febrero 1 at 8:04 pm

      Para mí está muy claro, ningún movimiento es igualitario si no protege a los más vulnerables. Puede llamarse como quiera. Se nos va la pinza mucho.

      • febrero 2 at 8:44 am

        Me ha gustado mucho el artículo y me quedo con esta última idea que yo también defiendo que no se puede construir un mundo igualitario que no protege a los más vulnerables. Yo suelo hablar de que es necesario cubrir las necesidades de las personas, las que tienen los bebés o las madres, o los niños, o los ancianos,… y eso implica responder a las suyas no a las nuestras o las que consideramos que los demás tienen que sentir. Solo aceptando que las necesidades de las personas son diferentes podemos hablar de justicia y de igualdad.

  2. Ruth
    febrero 2 at 10:15 pm

    Tienen que dejar amamantar a su bebé está mama tiene sus derechos basta ya.

  3. JesúsBrugos
    febrero 3 at 6:47 pm

    Buen artículo.

  4. febrero 4 at 9:22 am

    Negamos a los hombres nuestra confianza, y les negamos la posibilidad de ser más humanos, desde nuestros roles sociales y papeles asumidos. Las madres no criamos igual a un niño que a una niña, somos las principales reproductoras de las desigualdades de género, incoherentes con nuestras reivindicaciones e inconscientes de nuestras construcciones.
    Muy buen artículo.

    • Irene García Perulero
      febrero 4 at 9:26 am

      Las principales no sé. Pero por supuesto contribuimos, claro. Al fin y al cabo la educación recae casi toda en nosotras, lo que tampoco ayuda.

  5. Macarena
    febrero 5 at 11:02 am

    Hola Irene, descubrir tu blog (que seguiré a partir de ahora) y leer esta estupenda entrada, ha sido todo uno. Reivindico el derecho a mantener (si estamos a tiempo, of course) una sociedad de cuidados basados en el amor, y no el mercantilismo. Y aborrezco ese feminismo mal llevado que no entiende que la maternidad tiene mucho de feminidad, y de valentía por hacer de este mundo un lugar mejor.

    Es muy pesado estar oyendo continuamente que debería ser el hombre el que se ocupara en ciertos momentos del bebé; o como cuentas en el caso de S. Griso; no nos enteramos de nada, porque lo que cuenta es arroparnos unos a los otros (sin importar el género), y dejar que el amor (y no la indiferencia) fluya entre las personas.

    Me gusta mucho la idea de ese mundo igualitario que protegería a los más débiles (hacia ahí deberíamos caminar). Tengo niña y niño, y creo no estar equivocada al afirmar que en casa perpetuamos roles; pero bueno, más allá de eso, me empeño mucho en que entiendan la necesidad de cuidar, y exigir cuidados. Y eso, a pesar de que a veces parecemos estar al borde de algo difícil de describir, puesto que el entorno está lleno de niños de los que nadie se ocupa durante muchas horas. El feminismo también debería pensar en las consecuencias que ello tendrá.

    En fin, has escrito una genialidad, gracias.

    • Irene García Perulero
      febrero 5 at 11:05 am

      Gracias a ti :)

  6. febrero 6 at 2:32 am

    Por un feminismo que cuide de si y de otros. Promotores de cuidadanía, me encanta. Saludos desde Bucaramanga, Colombia.

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