La Buena Madre

Pues hoy iba a hablar de las malas madres, pero al final he cambiado de opinión y voy a hablar de ella, de “La Buena Madre”.

Buena madre

Creo que de todos los estereotipos que la sociedad impone a las mujeres el de “la buena madre” es sin duda el que más peso tiene. Ni putas, ni princesas: al llegar a cierta edad la sociedad espera que todas seamos madres y no sólo madres, sino buenas madres. Queramos o no serlo, aunque ese es otro tema.

“La buena madre” es, obviamente, no sólo una madre buena, sino la madre ideal. “La buena madre” es, como todos los modelos estereotipados, perfecta, sin mácula. “La buena madre” es, por definición, inalcanzable. “La buena madre” es nuestra peor pesadilla. Una zorra. El horror. Porque además, lo que la sociedad dibuja como una buena madre en muchas ocasiones no se corresponde con nuestra idea de “buena madre”. Y para colmo, en la sociedad actual lo que ayer era una buena madre es posible que hoy ya no lo sea.

Todos tenemos una idea más o menos clara de quién es “La buena madre”. Aunque para cada uno de nosotros la representación del estereotipo será ligeramente distinta dependiendo de nuestra educación y nuestras propias características y aunque “la buena madre” es sin duda un estereotipo que se ha ido modificando con el tiempo y que depende en buena medida de la cultura – como todos los estereotipos, por otro lado. La buena madre es, además, la razón de todas las guerras de madres.

Sinceramente se me ocurren varias cosas que hacer con esta tía, ninguna bonita, pero lo primero que tenemos que hacer es definirla, aunque no resulte fácil.

En mi visión subjetiva de la realidad la sociedad representa una buena madre con unas características bastante típicas. Las detallo a continuación.

– La buena madre actual trabaja fuera de casa. La independencia económica es una de sus prioridades.
– La buena madre tiene aspiraciones profesionales y personales y una de sus prioridades es realizarse. La buena madre gana un pastón.
– La buena madre se cuida, tanto física como espiritual e intelectualmente. Una de sus prioridades es no olvidarse de ella misma. La buena madre está buena, por fuera y por dentro pero sobre todo por fuera.
– La buena madre es también buena pareja, se preocupa por la construcción de la paternidad de su chico y está puesta en todos los temas más actuales de sexo. Ha leído las 50 sombras de Grey y es posible que le encante el fútbol y la fórmula 1, aunque esto no es un requisito imprescindible, se valora enormemente. Su pareja es una de sus prioridades. La buena madre es buena en la cama. Y le gusta el sexo anal.
– La buena madre es eficiente, proactiva e independiente. Prácticamente no necesita a nadie. Conduce, hace bricolaje y si es necesario sube las bombonas de butano, de dos en dos. Sin sudar. Hace su propia declaración de la renta y se encarga de pagar el impuesto de circulación de los dos coches. Ser autosuficiente es una de sus prioridades. La buena madre no da guerra.
– La buena madre hace cupcakes, está a la última en recetas especiales para peques, sirve el arroz con tomate con forma de Peppa Pig y se sabe de carrerilla la lista de los aditivos más dañinos para el sistema inmune. La salud de los suyos es una de sus prioridades. La buena madre controla lo último sobre nutrición.
– La buena madre tiene bajo control todas las empresas que ofrecen cupones de descuento, se conoce de memoria todas las webs de venta por grupos de zapatos para niño, es especialista en conseguir ofertas de tratamientos de belleza y de vez en cuando gana un concurso de FaceBook, donde además mantiene debates encendidísimos sobre cualquier tema de actualidad. Ha visto el final de las ultimas series famosas y se ha leído Juego de Tronos. La economía doméstica y estar al día y cultivada es una de sus prioridades. La  buena madre es superdotada.
– La buena madre es fotógrafa. Y tiene Instagram. La buena madre pinta y escribe. Cultivar su creatividad y sensibilidad es una de sus prioridades. La buena madre es una artista.
– La buena madre es asertiva, madura, equilibrada y accesible y consciente de que sus hijos aprenden con el ejemplo. Es experta en gestionar rabietas y jamás desautoriza a su pareja. Dedica todo su tiempo a su familia. El bienestar emocional de los suyos es una de sus prioridades. La buena madre es buena.
– La buena madre mantiene la disciplina sin autoritarismo, es tranquila y paciente, no grita, está apuntada al AMPA, permite que sus hijos jueguen con agua en el parquet del salón sin estropearlo dando rienda suelta a su necesidad de crear, tiene la casa impecable, lee revistas de decoración, decapa muebles viejos que compra en mercadillos, cocina con los niños, sale al parque, hace experimentos de ciencia caseros, escenifica cuentos, sabe hacer juguetes sensoriales, sabe hacer unos lazos preciosos y la trenza de Elsa, cocina su propio pan y tiene un blog. Respeta las necesidades de todos. Por supuesto, su casa y su familia son una de sus prioridades. Por no hablar de la educación de sus hijos. La buena madre está a la última en psicología, pedagogía, yoga y meditación. La buena madre es de todo.

– La buena madre lee todo lo que se escribe sobre maternidad. Ser una buena madre es su prioridad.

– La buena madre es feliz. Ser feliz es su prioridad. Porque tonta del todo no es.

– La buena madre escribe esto mientras hace una lasaña.

 

Y así en resumen: La buena madre ama a su esposo sobre todas las cosas y a sus hijos como a ella misma. O al revés, según te encuentres más o menos a la derecha (en el mapa).

 

Es posible que pudiera seguir enumerando las virtudes imprescindibles que la sociedad requiere de una buena madre – al menos desde mi punto de vista particular – pero todos estos requisitos se resumen en uno: la buena madre es buena madre (al estilo tradicional), buena esposa (al estilo tradicional pero con un toque picante), una profesional excelente y una persona tremendamente interesante. Todo a la vez. Irradiando felicidad y sin que le salga ni una cana.

Algo me dejo fijo, pero vaya que a simple vista me parece que está tirao. 

Por supuesto ésta es sólo mi apreciación particular que puede diferir de las vuestras. El modelo madre abnegada y sacrificada – comounaesclavametenéis – que practicaban nuestras madres ha pasado a la historia. Ahora lo que se lleva es un modelo de madre abnegada que disfruta un montón con ello. O sea, abnegada no, que no queda bien. Lo dejamos en súper generosa. Y aunque lo mío es una parodia, creo que se acerca bastante a la realidad.

Disclaimer: Recordad que “La Buena Madre” tiene que cumplir con todos los requisitos a la vez. Y ahora sí, que hablen las aludidas.

  5 comments for “La Buena Madre

  1. isa
    febrero 10 at 3:02 am

    QUE HORROR! !! Según la descripción estoy leeeejos (menos mal) de ser una buena madre….creo que ni siquiera lo intento jajaja y soy bastante feliz con ello. Lo que no.me encaja es que esa “super bien a madre” descrita pueda ser totalmente dedicada a su hogar hijos marido y ademas excelente profesional no me cuadra para nada… y ahí esta mi haber dejado de trabajar para criar…en fin así me ha sido grato y estresante a la vez

  2. cesar
    febrero 10 at 9:48 pm

    Y en que momento del día va al baño?

    • Irene García Perulero
      febrero 10 at 9:54 pm

      Mmmmmm. Cuando necesita. Pero sólo para retocarse el maquillaje

    • Pame
      noviembre 22 at 10:12 pm

      No hace. Tiene el culo bendito xq come todo organico, es vegetariana y toma 3 lys de agua al dia

  3. Diana
    febrero 11 at 7:05 am

    Q lista de prioridades mas laaaarga!

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