Nosotras, que lo quisimos todo

TODO

Cuando pienso en cómo resumir qué es lo que tiene que defender el feminismo me basta con mirar a mis hijas. Tengo dos y sé bien qué quiero para ellas.

Soy la hija de dos progres, obreros, pero progres. Me educaron en el convencimiento de que los seres humanos son dignos sólo por existir, en la creencia de que todos merecemos tener oportunidades y en valores de solidaridad y altruismo. Fui una hija querida, deseada, protegida, estimulada. Me dijeron que era válida, inteligente, capaz, que tenía cosas que aportar al mundo, que era alguien de interés, precioso, útil, sólo por haber sido yo. Me dieron lo que pudieron, que fue mucho para ellos. De Carabanchel a la Universidad, todo un logro con sus sueldos, uno sólo al final, para que tuviera un título, una profesión, estudios, lo que yo quisiera ser. Y soy hija de mi madre, feminista o algo más. Me crió en la certeza de que ser mujer es importante, que las mujeres valemos por ser mujeres, con nuestras reglas, nuestras tetas, nuestros coños y nuestros partos, con nuestras maternidades, nuestro sexo, nuestras ganas, no para uso de nadie, sino por nosotras mismas. Sin tener que hacer de hombres. Mi señora madre, que habla sólo cuatro idiomas.

Pienso en mis amigas. Fuimos educadas en el convencimiento de que merecemos cuanto queramos, que podemos conseguirlo. O hemos llegado ahí. Nosotras, que lo queremos todo. Queremos trabajar en lo que nos gusta, aprender a diario, hombres que nos sostengan en nuestros partos, y en nuestras lactancias, queremos follar, ser independientes, queremos ser madres, dar teta, escribir libros, tener tiempo de ocio, parir acompañadas, solas, divorciarnos, amar a muchos, no amar a ninguno, ser bisexuales, castas, viajar, no tener hijos, amontonar gatos, que nos quiera alguien, vivir en pareja, quedarnos solteras, disfrutar del cuerpo, vernos guapas, pasar de arreglarnos, jugar con los niños, educarlos libres, defender ideas, hacer cupcakes, ver series larguísimas, chatear en FaceBook, hablar de política, vivir, crecer, ser.

Releo el panfleto de Podemos, que Podemos dice que es sólo para abrir debate, y me dan ganas de llorar.

Por mi madre y por mis hijas. Por mí y por todas mis compañeras.

Cateto. Cateto, falaz y absolutamente falto de ambición. Pobre, tan ridículo que nos deja a todos mucho peor de lo que estábamos. Con una baja maternal exigua y obligadas a trabajar a jornada completa, dejando a nuestros hijos en manos de otros, porque sí, porque es moderno estar en el mercado laboral, da igual en qué escalafón. Amoral. Construyendo el mundo alrededor del dinero, entrampados en la falacia de la independencia, como si el dinero pudiera hacer que no necesitaras a los demás, valorando al otro por lo que produce y no por lo que es o por cómo se comporta, ni siquiera por lo que hace. Colocando el cuidado de los otros en el último escalón de los trabajos de valor. ¿Eres madre? ¿Cuidas a tu hijos? ¿A tus viejos? ¿No produces? Entonces no sirves. ¿Ése es el mundo que quieren construir? ¿De dónde han salido esas lumbreras? ¿Cómo pretenden representar a alguien desde una posición de claro privilegio? ¿Han mirado en qué mundo viven? ¿Cómo pueden ser tan tramposas? ¿De qué tienen miedo?

Yo lo tengo claro. Cualquier movimiento de corte social tiene que velar por los más vulnerables. Entiendo que desde la parte cateta y estrecha de mente y de cuerpo del feminismo los intereses de los niños se perciban como una fuente de conflicto para las mujeres. Lo entiendo, porque entiendo que hay maternidades distintas a la mía, feminidades distintas a la mía, personalidades distintas a la mía, mujeres que no son yo. Mujeres que no valoran la capacidad de traer vida al mundo como yo lo hago, gente que no ama sus tetas, sus coños, sus cuerpos como yo lo hago. O no. Aquí paro. Es indiferente de dónde provenga. Lo acepto, aunque no lo puedo compartir y mucho menos puedo tolerar que ése sea el discurso impuesto. Porque no es el mío.

Y además da igual. Miro a mis hijas que ya son casi mujeres y sé lo que quiero que el feminismo defienda.

En la sociedad que hemos construido la persona más vulnerable que existe es una adolescente embarazada. Una adolescente embarazada que quiere tener el hijo. Una adolescente embarazada, sin recursos, sin familia, sin redes sociales. Una adolescente embarazada sin recursos que quiere tener un hijo y cuidarlo, porque quiere ser madre. Ésa es en esta sociedad mercantilista, sexualmente abusiva e hipócrita, la persona más vulnerable. Porque sí, señoras feministas, esa persona existe, ha existido siempre. Y es a esa persona a la que hay que proteger. Sus derechos. Y sobre todo sus decisiones. ¿Cómo? Con DINERO. Es, en realidad muy fácil. Y a partir de ahí para arriba. Porque es aberrante. Aberrante y suicida que esto sea así.

Aberrante y suicida que existan mujeres que abortan por problemas laborales, mujeres que lloran desesperadas cuando dejan a sus hijos en las guarderías, mujeres rotas que dejan a sus hijos en otros países para cuidar aquí a los hijos de otras, feministas liberadas, ya no se acuerdan éstas de la emigración de los sesenta. Me cago en todo.

Miro a mis hijas que ya no son “criaturas” y tengo claro lo que el feminismo tiene que defender. Como mi madre, las estoy educando para que sean lo que quieran y eso incluye que un día vengan y me digan que van a ser madres, puede que según mi criterio demasiado pronto. Están en su derecho. Ellas no son yo. Son libres.

Creía que el feminismo iba de libertad.

Leo el panfleto y pienso en las suecas, que tienen 96 semanas de baja por maternidad y están implantando una jornada semanal de seis horas diarias. Ellas casi, casi lo tienen todo. Madre, divorciada y autónoma, no me da la vida para hacer política y eso es una desventaja. Yo también lo quiero. No voy a renunciar. Ya veré cómo me las apaño.

(Busco una foto que vaya con el título y me encuentro con que existe un libro con ese mismo título. Con el permiso de Sonsoles Ónega, lo dejo. Me lo tendré que comprar).

  33 comments for “Nosotras, que lo quisimos todo

  1. Covadonga
    marzo 5 at 2:04 pm

    Madre,más claro que el agua!Todo lo que escribes es genial….

  2. Maria
    marzo 5 at 3:19 pm

    Me encanta tu vision del feminismo, te felicito emocionada por este escrito. Ya era hora que alguien hablara con este sentido común y sin miedo!

  3. Raquel Conde Viera
    marzo 5 at 10:33 pm

    Ole todo tu coño. Diríamos en intimidad y nos quedaríamos agusto. Siempre he pensado que el habla oral y ciertas malas palabras son las únicas capaces de expresar ciertas emociones, sensaciones en determinados momentos. Malas palabras son también riqueza de nuestro lenguaje popular y falta de hipocresía. Pues sí Irene García Perulero, Estoy totalmente de acuerdo contigo. En todo. Soy cineasta, hija de obreros que también me educaron para ser quien quisiera ser y me dieron carrera. Sevillana de la barriada obrera de Las Golondrinas. Licenciada por la Universidad de Sevilla y Especializada en Cine por la Escuela de Cine de La Habana. Tengo una hija de casi dos años y también tengo muy claro lo que quiero para ella: que sea libre, que sea quien ella quiera ser. Estoy muy disgustada con PODEMOS. Tremendo chasco me he llevado con las ilusiones que tenía puesta en ellos. Su concepto de maternidad de feminismo de cuarta me parece una mierda. Quien no considere a los niños y niñas como los primeros de la lista no está teniendo en cuenta nada que se parezca a una construcción social de un mundo más humano. A todos y todas los vulnerables. Personas con discapacidad, ancianas y ancianos, y las niñas y los niños que son nuestro sociedad del mañana. Esperemos que como siempre seamos LAS MUJERES las que nos hagamos cargo de que ESO NO PUEDE SER ASÍ. Que los niños no deben ser aparcados en guarderías. Que ya en el siglo XXI que estamos sabemos mucho de psicología infantil, los y las que queremos saber claro, porque hay gente que quiere seguir tapándose los ojos y reproduciendo esquemas inhumanos. Que hasta los tres años los bebés tienen, deben estar con sus MADRES. Hostias. En fin Irene gracias por escribir este artículo tan clarito. Y sí hay muchas madres que quieren ser de otra manera, y también hay mucha alienación mental y mucho sistema capitalista inhumano. Por favor!!!! Un abrazo Irene.

  4. marzo 6 at 11:46 am

    ¿Hola? ¿Os acordáis de la otra mitad de la humanidad? ¿La que tiene pene? No la tenéis en cuenta aquí, pero seguro que os suena. Si echáis una ojo a la calle, la mitad de los humanos que veis somos varones. Y queremos los mismos derechos y el mismo permiso de paternidad, no que sea una concesión que nos dan nuestras esposas. Porque da sensación que no lo sepáis, pero también valemos para cuidar a nuestros hijos y nuestros padres. Igual o mejor que alguien con coño. ¿De qué tenéis miedo?

    • Irene García Perulero
      marzo 6 at 11:50 am

      Nos parece estupendo. Buscad vuestros derechos no a costa de los nuestros ¿qué te parece? Te dejo este comentario para que todas vean que soy conciliadora y cojonuda, pero te aviso desde ya que comentarios agresivos no voy a publicar. Porque es mi blog. Salud y república 😉

      • marzo 6 at 1:08 pm

        A mí me ha parecido más agresivo tu artículo que mi comentario. Parece que consideres a los varones incapaces de cuidar ancianos o niños. Es increíblemente ofensivo. Habla por ti sí quieres, pero deja que los demás decidamos qué podemos hacer.

        • Caro
          marzo 6 at 1:49 pm

          Hola Álvaro. Me he tenido que releer el artículo para buscarle la agresividad y dónde pone que Irene crea todo eso que dices. Creo que no hemos leído el mismo artículo. O que tú has entendido lo que ya querías entender.
          Otra cosa. Tu crees que si fuera algo que les importa a los hombres no lo tendríais conseguido desde hace siglos?
          Yo soy feminista, pero los derechos de mis hijos están a la misma altura que los míos o los de su padre. Y mis hijos tienen derecho a disfrutarnos a ambos, pero también a la mejor alimentación posible. Que cada familia se organice como quiera.

      • marzo 6 at 1:18 pm

        ¿Que la baja de paternidad sea igual para ambos es quitar derechos a alguien? :S

    • Ana
      marzo 6 at 11:59 am

      Hola Álvaro, puedes hacer un grupo en Fb reivindicando tu derecho a parir. Seguro que se te unen unos cuantos machirulis. Besos, Rey.

    • Mariola
      marzo 6 at 12:14 pm

      Nos acordamos, constantemente, el problema es que esa mitad sólo se acuerda de la nuestra cuando truena. Sólo tengo que mirar hacia las mujeres que me rodean a diario, para ver que lo que tenemos es lo que esa mitad cree que merecemos, y eso, no lo hace válido. Las leyes las hacen quienes las hacen y no quienes las reclaman ni quienes paren, y ese mismo poder se convierte en vuestro propio problema… manda narices, una mitad reclamando lo que les han quitado y la otra mitad reclamando lo que se autoimponen y nos imponen…

    • Aran CG
      marzo 6 at 12:43 pm

      Álvaro, antes de entrar a trapo… Sólo dos puntos de perspectiva para tener en cuenta: el eje son las necesidades del bebé (no de la madre ni del padre). Si no hay m/paternidad previa, mejor no opines: no caminaste con nuestros zapatos. Feminismo de la diferencia (lee a Casilda, Victoria Sau… diferencias biológicas incuestionables desde lo social). Salud

      • marzo 6 at 1:06 pm

        Sí la hay. ¿Tengo ya permiso para opinar?

        • Aran CG
          marzo 6 at 1:18 pm

          Pues si la hay, dime… qué es más importante tu derecho como padre o el derecho de tu hijo a ser cuidado, sostenido, amamantado, colechado y piel con piel”izado” con su principal vínculo de referencia neurobiológico, que es su madre?
          El papá cuida el vínculo díada bebé -mamá. Ése es su papel biológico. Ergo, y a pesar del patriarcado -que nos joder a tod@s, como dices-, es menos importante en la jerarquía orgánica y natural en el sustento y cuidado de la vida, al menos al inicio de ésta. Y eso no es fascismo, es pura evidencia neurobiológico.
          Quién ha de ser beneficiaria de la baja entonces? Quién puede determinar entonces las reales necesidades a ser cubiertas?

          Tienes buena voluntad… pero no te das cuenta que hablas desde el privilegiado que no quiere sentirse excluido en la defensa de unos derechos que no le competen.

          Si quieres colaborar, hazlo sumando y asumiendo tu lugar en este caso. Sin hacernos malgastar energía en tener que explicar obviedades.

          • á
            marzo 6 at 2:12 pm

            Habla por ti y ponte en el lugar que consideres. Y deja que los demás hagamos lo mismo. Es obvio.

  5. marzo 6 at 1:06 pm

    “Las estoy educando para que sean lo que quieran y eso incluye que un día vengan y me digan que van a ser madres, puede que según mi criterio demasiado pronto. Están en su derecho. Ellas no son yo. Son libres.”
    ¿Y si tuviesen pene qué les dirías? ¿”Ah, no, cuidar infantes no, que esos es cosas de mujeres”? Si crees en las diferencias biológicas puedes justificar cualquier cosa. Las burradas más grandes que se te ocurran.

  6. marzo 6 at 4:06 pm

    No es una cuestión de creencia sino de evidencia. Una vez dicho esto, ¡olé tus ovarios Irene! Comparto, por supuesto

  7. Bárbara
    marzo 6 at 8:02 pm

    Álvaro, creo que la situación es diferente. Es muy válido que los hombres reclamen más baja paternal, faltaría más, pero no a costa de igualarse a nosotras, las madres que, salvo honrosas excepciones, somos las que biológicamente cargamos con la mayor parte de la crianza de nuestros hijos, y bien a gusto. No tiene ningún sentido que la OMS recomiende 6 meses de LME mientras nos dejan 16 semanas de nada (yo tardé en caminar erguida casi 3 semanas, así que de esas 16 me habrían quedado más bien pocas si no me hubiese cogido una excedencia -excedencia por cierto compensada por el Estado, ya no digo por la empresa, claro- con una patada en el culo, porque de esos pírricos 100 euros que te descuentan cada mes hasta que el niño cumple 3 años, rien de rien si estás de excedencia (el que no produce no mama, está claro)). Vamos para atrás como el cangrejo, eso está claro. Pero lo verdaderamente irritante es que lo disfracen de progresismo rancio y trasnochado quienes piensan que el feminismo es enarbolar bragas al vent mientras somos chachiguays porque somos como los tíos, oye, pues lo siguiente es que nos salga pene. No nos creemos superiores, ni siquiera iguales, no lo somos ni lo seremos nunca. Ni falta que hace.
    Bravo, Irene. Muy bien expresado!!!

  8. Maray
    marzo 7 at 1:56 am

    Siendo mujer, opino como Álvaro. No soy madre, ni me lo puedo plantear a día de hoy, follando, sabiendo que tendría a alguien sosteniéndome en mis partos, autónoma de profesión, y sin dinero para poder mantener una familia con los gastos “básicos”. ¿Acaso solo quereis al hombre para que “ponga su semillita” y luego ya me ocuparé yo de todo? Pero tu trae dinerito a casa… Que de la crianza y educación de mi hijo/s ya me ocupo yo. El hombre un cero a la izquierda totalmente. La crianza de un hijo creo que es cosa de dos, no cabe el feminismo en este terreno. Hay algo también que se llama AMOR por tu pareja y padre de tu hijo… Si no lo tienes apaga y vámonos

    • Mariola
      marzo 7 at 8:54 am

      soy mujer, madre de dos y esposa, llevo con mi marido más de 17 años y puedo decirte que hasta que seas madre no tienes ni idea de lo que hablas. Mi marido pinta en la familia todo lo que quiera y más, exactamente igual que yo, pero las necesidades biológicas de un bebé no dependen de tus ideales, ni de los míos, ni del patriarcado ni de nadie más que del bebé. Aún no he encontrado donde dice que sólo queremos al hombre para su semilla y su dinero, ni tan siquiera he leído que esas sean las aspiraciones de ninguna. Pero da igual, porque confío en que si algún día eres madre te darás cuenta de que lo que tienes entre tus brazos está a mil años luz de política, machismo, feminismo, religión y convicciones propias,y que sus necesidades reales sobrepasan la concepción que tenías del mundo hasta ese momento.

      • marzo 11 at 10:08 am

        ¿Vas a explicarnos cómo es la Verdadera Paternidad y cómo debemos vivir la nuestra? Tu visión personal de la vida no justifica las desigualdades legales que estáis defendiendo aquí. Confío en que algún día te des cuenta.

    • marzo 11 at 10:07 am

      Ey, Maray. A ver si al final os animáis. En mi experiencia, los gastos del niño tienen mucho “hype”, al final no es tan carísimo como parece. Te puedes apañar muy bien con muy poco. Para autónomos hay una cosa bien pensada (sí, suena rarísimo; debe ser la excepción) que es la baja a tiempo parcial. Cobras la mitad durante el doble de tiempo, así que al final es lo mismo, y puedes seguir trabajando y emitiendo facturas durante la baja. ¡Un abrazo y muchos ánimos!

  9. marzo 8 at 12:15 am

    Hola Irene. Sin entrar en las críticas al documento de Podemos, no lo he leído, pero estoy muy de acuerdo en que se aumenten las bajas por maternidad, y desde luego, por paternidad, y que la única opción que se considere sea la de incorporarse al trabajo rápidamente. Me parece que debería, en cualquier caso, luchar por que existan las dos opciones, igual de mal me parece que se pregone que las madres deben de quedarse no sé cuánto tiempo en casa cuidando de sus hijxs. Pero desde luego, si todo esto lo entroncas con la defensa de que la mayor libertad de las mujeres es poder tener hijos, no estoy nada de acuerdo. Tal vez lo he entendido mal? Pregunto en serio. Me parece un poco peligroso responder con lo contrario. No sé por qué ahora tendríamos que reivindicar que el cuerpo de la mujer es para parir, y que esa es la manera de apreciarlo (como he entendido de tus comentarios sobre lo que es querer el coño y las tetas de una). No sé, las mujeres siguen pariendo en el mundo entero, y me parece que en cualquier caso, deberíamos luchar porque se apoye tanto a las que quieren tener hijos (con bajas de maternidad, y otras propuestas que permitan a las madres y padres que así lo deseen cuidar de sus hijxs durante un tiempo que se consensuara (!), pero al mismo tiempo guarderías públicas para no imponer un modo de vida que se parecería demasiado al de siempre, que no olvidemos, ha sido una imposición, por favor), como a las que no quieren (aborto libre y gratuito). Me parece muy loco todo esto, lo siento.

    • marzo 8 at 12:16 am

      Ups, en la primera frase, quería decir, claro, que la única opción que se considerase NO fuera la de incorporarse al trabajo tras el parto…

      • Irene García Perulero
        marzo 8 at 8:31 pm

        Hola. La frase estaba puesta intencionalmente. Porque soy muy mala persona y porque quería que alguien me dijera “eh, yo quiero a mi cuerpo tanto como tú y no quiero ser madre”. Y sí, porque no estoy hablando de quererse más o menos, sino de quererse así o asá. Y cada una se quiere como le da la gana quererse. Y por eso imponer la visión de una es violento. Y por eso hay que dejar que cada una escoja lo que le dé la gana 😉 Bss

        • marzo 11 at 10:14 am

          Pues entonces es ideal que las bajas sean igual para tod@s :) Bss

        • marzo 11 at 9:15 pm

          Gracias por responder. Pero me parece que lo que dices ahora no es lo que dice el texto que publicaste, o será que no entiendo por qué para defender que cada una pueda elegir con libertad defiendes que las mujeres lo que “debemos” ser es madres, y que en elegirlo se ejerce nuestra libertad. No sé, a lo mejor una estrategia retórica menos enrevesada, que no necesitara de alguien que cayera en la “trampa” de preguntarte por esa afirmación, haría parece lo que defiendes menos esencialista, si es que es eso finalmente lo que quieres defender, que cada mujer sea y se sienta libre para decidir lo que hace de su cuerpo y su vida. Pero, como decía, me sigue pareciendo un poco sin sentido defender tanto la maternidad como si alguna vez hubiera estado mínimante atacada (de qué manera?). En todo caso, sí, que si una mujer es madre, tratáramos de ver cómo podemos hacer para que eso no continúe en la misma línea de explotación a la que estamos sometidas todas las mujeres, porque habláis mucho de lo que significa para vosotras la maternidad, pero ni una palabra de las condiciones materiales: quién cría a esxs niñs? Se hace en igualdad? Le va aparejada a la crianza continuar realizando todas o gran parte de las tareas domésticas? Se va a educar a ese niñx, por tanto, con modelos igualitarios? Es que todo esto está ya resuelto? Y, en definitiva, no os rechina un poco que no hayamos abandonado ni cinco minutos eso de que la maternidad es lo que realiza a una mujer y ya estemos de nuevo las mujeres haciéndole cantos de madraza a lo de tener hijxs? Encontraremos la manera de luchar por que se visibilicen y dignifiquen (es decir, que se puedan realizar en buenas condiciones y en igualdad) los trabajos de cuidados y al mismo tiempo no magnificar tanto lo de ser madre? Por una maternidad discreta e igualitaria estaría yo, en todo caso. :)

          • Irene García Perulero
            marzo 12 at 8:03 am

            Hola, Patricia. Te voy a contestar por partes, para intentar no dejarme nada, o poco 😀

            “No entiendo por qué para defender que cada una pueda elegir con libertad defiendes que las mujeres lo que “debemos” ser es madres, y que en elegirlo se ejerce nuestra libertad”

            No veo dónde pongo yo en algún sitio que las mujeres debemos ser madres. Tres párrafos más arriba he puesto esto

            Nosotras, que lo queremos todo. Queremos trabajar en lo que nos gusta, aprender a diario, hombres que nos sostengan en nuestros partos, y en nuestras lactancias, queremos follar, ser independientes, queremos ser madres, dar teta, escribir libros, tener tiempo de ocio, parir acompañadas, solas, divorciarnos, amar a muchos, no amar a ninguno, ser bisexuales, castas, viajar, no tener hijos, amontonar gatos, que nos quiera alguien, vivir en pareja, quedarnos solteras, disfrutar del cuerpo, vernos guapas, pasar de arreglarnos, jugar con los niños, educarlos libres, defender ideas, hacer cupcakes, ver series larguísimas, chatear en FaceBook, hablar de política, vivir, crecer, ser.

            “Me sigue pareciendo un poco sin sentido defender tanto la maternidad como si alguna vez hubiera estado mínimante atacada (de qué manera?)”

            Pensar que la maternidad no está atacada en un sistema patriarcal es no saber qué es el sistema patriarcal. Explicar cómo aquí es imposible. Tendré que hacer otro post, o cientos, sigue atenta a tu pantalla ;). Mientras tanto te animo a que explores eso que llaman la “blogosfera maternal”. Ahí puedes irte empapando de experiencias violentas contra las madres.

            “Habláis mucho de lo que significa para vosotras la maternidad, pero ni una palabra de las condiciones materiales: quién cría a esxs niñs? Se hace en igualdad? Le va aparejada a la crianza continuar realizando todas o gran parte de las tareas domésticas? Se va a educar a ese niñx, por tanto, con modelos igualitarios? Es que todo esto está ya resuelto?”

            Lo primero es preguntarte porqué usas el plural. De mis múltiples personalidades aún no he hablado así que de momento es un secreto xD. Aquí sólo estoy yo, hablo por mí y por nadie más. No soy ni la lideresa ni la vocera de nadie. Y lo segundo…chica, esto es UN POST. Como te digo te animo a que sigas leyendo o a que me añadas en FB, te leas mis 60.000 tuits o lo que quieras. Así podrás ver cual es MI modelo de crianza, el mío, de nadie más.

            “Encontraremos la manera de luchar por que se visibilicen y dignifiquen (es decir, que se puedan realizar en buenas condiciones y en igualdad) los trabajos de cuidados y al mismo tiempo no magnificar tanto lo de ser madre? Por una maternidad discreta e igualitaria estaría yo, en todo caso”

            Yo es que estoy en el año del autobombo, no entiendo muy bien porqué tengo que ser discreta. No lo considero una virtud, al contrario, exigir discreción a las mujeres es tremendamente patriarcal. Y por supuesto, respeto tu derecho a vivir tu maternidad como tú quieras, incluso a no vivirla, faltaría plus.

            Sinceramente la sensación que da hablar con mujeres como tú o como Beatriz es que veis fantasmas. Las mujeres que quieren criar a sus hijos no son vuestras enemigas, no van provocando y les importa bastante poco lo que el resto de mujeres hagan con sus hijos, con sus tetas o con sus vidas, en general, claro, siempre puede haber alguna cotilla que se vaya metiendo donde no la llaman. La realidad es que las mujeres lo único que queremos es que nos dejen en paz. Unos y otras.

            Un saludo.

          • marzo 13 at 11:30 am

            Si reconoces que tu modelo de crianza es sólo tuyo, verás que las bajas iguales para todos los progenitores son la más cabal de las ideas. Al final estamos de acuerdo con las propuestas de María Pazos :)

          • Irene García Perulero
            marzo 13 at 1:11 pm

            No, no estamos de acuerdo y no, no son la más cabal de las ideas. Lo siento :)

  10. marzo 12 at 11:41 am

    Irene! No me llamo Patricia, me llamo Carmen! Y en general, me da la impresión de que puedes haber entendido mis comentarios como un ataque (me doy cuenta de que no me expreso con mucha fortuna). Sólo quería añadir, que si considerara a alguien enemiga, no me molestaría en escribir, en internet al menos no, que me parece que no conduce a nada. No aconsejo discreción a las mujeres, faltaría más, y lo siguiente sería castidad y virtud 😛 Pero sí a la maternidad como hecho (que se da constantemente), que sigo sin ver atacada, por lo menos así sin matices, pero desde luego, me parece evidente que no se ayuda demasiado a las mujeres que son madres en condiciones no tradicionales, independientes. Simplemente por tratar de hacerme entender: todo mi apoyo a las mujeres que tratan de tener hijxs siendo independientes, pero como apoyaría a cualquier mujer que trate de ser independiente, no porque sea madre. Y no me refiero exclusivamente a lo de trabajar, y mucho menos a “hacer carrera” como horizonte impuesto ideológicamente. Creo que sería mejor discutir en otros lares, sí, llevaría mucho tiempo explicarse por aquí, tienes razón. No te doy más la brasa, y por supuesto que seguiré los debates en la medida de mis posibilidades. (Eh, no estoy loqui, ni creo que tengas múltiples personalidades, mujé, hablaba en plural refiriéndome a las demás participantes del debate que había surgido aquí). Saludos y gracias por responder de nuevo!

    • Irene García Perulero
      marzo 12 at 12:34 pm

      Jajaja, bueno, no sé de dónde me saqué el Patricia, perdona xD. No siento tus comentarios como un ataque 😀 Te invito a que eches un vistazo al tag “violencia” o “violencia obstétrica” sobre todo en los post de maternidad. Este blog tiene apenas un mes y en un mes no me da la vida para escribir sobre los 11 últimos años de experiencias y reflexiones, por eso te animo a leer a otras. Puedes buscar a Ileana Medina, Monica Felipe-Larralde y otro montón de mujeres que hay por las redes hablando de esto 😀 Un beso. Seguimos

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