Silencio, se maltrata.

La comunicación entre adultos suele ser bastante desastrosa. A una falta de honestidad emocional e intelectual se suelen añadir hábitos perniciosos adquiridos durante toda la vida. Los adultos nos comunicamos de forma violenta, para agredir, pero también para protegernos. Y así enseñamos a hablar a nuestros hijos. La comunicación violenta está normalizada: profesores que humillan[…]