En medio del infierno

En una UCIN se aprende:
el valor del silencio, el poder de los abrazos, la capacidad infinita del cuerpo de las madres, el poder sanador de las palabras. En una UCIN se aprende: a despedirte cada noche, a vivir el momento, que el tiempo puede ser eterno, que el mundo puede dejar de existir, que pocas cosas importan. En una UCIN se aprende que el miedo es libre, que todas las emociones son legítimas, que nadie es quien para juzgar a otro. En una UCIN se aprende que hay personas enormes, que te dejan pequeño como una hormiga. En una UCIN se aprende que a veces quien es grande eres tú. En una UCIN se aprende sobre el miedo, la envidia, la vergüenza, la negación, la ira, la frustración la rabia…en una UCIN se aprende que te puedes reir en medio del infierno.

 

Madrid, 29 de julio de 2014

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