Olvido

A veces, sin querer, se te asoma un recuerdo por sorpresa. Un paseo por la noche en la playa, una conversación, esa idea, los besos, aquel cuerpo, su voz… Lo agarras, lo observas, lo miras con cuidado, lo coges, le das vueltas, lo giras, lo pones bocabajo, lo tocas con las puntas de los dedos, lo olisqueas, intentas escucharlo…entrecierras los ojos y ladeas la cabeza. Y piensas “¡Qué raro! ¿Esto es mío?” Y lo dejas.
La ausencia de nostalgia.
Eso es el olvido.

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